El dequeísmo es la inclusión inadecuada de la preposición de ante la conjunción que: Estaba deseando de que vinieras, en lugar de Estaba deseando que vinieras.
Aunque es un fenómeno que en algunos países se está extendiendo, no resulta indicada tal combinación si la preposición no está exigida, de acuerdo con el Glosario de términos gramaticales.
En caso de no tener la seguridad de si es adecuado usar la preposición, y normalmente si se trata de complementos verbales, el Diccionario panhispánico de dudas en su segunda edición señala que en muchas de las ocasiones (aunque no siempre) puede ser esclarecedor sustituir la oración con que por el pronombre esto (o eso o aquello) o ello, así como convertirla en una oración interrogativa. Así, Estaba deseando de que vinieras se transforma en Estaba deseando de eso, que es impropia. La redacción indicada sería Estaba deseando que vinieras, pues la sustitución correspondiente es Estaba deseando eso. Un razonamiento similar se da con ¿De qué estaba deseando?, que no es apropiada, frente a ¿Qué estaba deseando?, sin preposición.
A continuación se exponen algunos contextos en los que suele producirse dequeísmo:
● Oraciones con verbos que se construyen sin preposición: anunciaron que ya ha nacido (no anunciaron de que ya ha nacido), afirmaba que todo quedará resuelto (no afirmaba de que todo quedará resuelto), exijo que alguien dé explicaciones (no exijo de que alguien dé explicaciones), los responsables piensan que no volverá a ocurrir (no los responsables piensan de que no volverá a ocurrir), estás deseando que hable él (no estás deseando de que hable él)…
● Oraciones que son sujeto, como me alegra que haya salido el sol (no me alegra de que haya salido el sol), se ha dicho que se abordará más adelante (no se ha dicho de que se abordará más adelante)…
● Construcciones que sirven para dar énfasis y locuciones, como tened en cuenta que hoy es festivo (no tened en cuenta de que hoy es festivo), lo que importa es que se busque una respuesta (no lo que importa es de que se busque una respuesta), a no ser que se diga lo contrario (no a no ser de que se diga lo contrario)…
● Verbos que exigen un complemento con otra preposición, como la diferencia consiste en que ellas sí vinieron (no la diferencia consiste de que ellas sí vinieron).
● Finalmente, algunos verbos pueden ir acompañados de la preposición o no, como informar (informan de que aparecieron e informan que aparecieron), avisar, dudar (con el sentido de ‘tener dudas o desconfiar’)… Otras veces, el uso de la preposición da lugar a cambios de significado: presume que nada fue casual (no presume de que nada fue casual) indica sospecha, pero presume de que os hayan felicitado (no presume que os hayan felicitado) alude a la muestra del orgullo sentido.