Hospedaje y alojamiento web son expresiones preferidas a la inglesa web hosting. Con estas formas se denomina al servicio que proporcionan algunas empresas, o proveedores de alojamiento, de guardar una página web y todo su contenido en un servidor proporcionado, para que accesible en internet.
En el proceso de adquisición de un dominio web por parte de una empresa o un particular (por ejemplo, amigos.org, empresa.net), son necesarios dos pasos: primero, el registro del dominio, para lo que debe acudirse a un registrador de dominios (una función similar a la de un registro de la propiedad) y, segundo, la contratación de un espacio en el que alojar físicamente los archivos e imágenes que constituirán la página web (la que verán los visitantes al introducir ese dominio en su navegador), un servicio que se contrata a los proveedores de alojamiento.